La Directiva de Crédito Verde, una importante norma ambiental para los bancos estatales chinos

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Paulina Garzón
Marzo, 2014

En Febrero se cumplieron dos años de haber sido promulgada la Directiva de Crédito Verde por la Comisión de Regulación de la Banca China. Esta Directiva es probablemente la regulación china ambiental y social más importante y útil, y una de las más avanzadas entre las instituciones bancarias a nivel mundial.

La Directiva de Crédito Verde establece que los bancos chinos deben contar con una evaluación de impacto ambiental y social en todas las etapas del proyecto (para cuyo desarrollo se busca el crédito) incluyendo: diseño, preparación, construcción, implementación, funcionamiento y cierre. Este requisito chino, en algunos países, como Perú por ejemplo -que recientemente ha omitido la obligatoriedad EIAs en la etapa de exploración en proyectos mineros y petroleros- serían más exigente que las normativas nacionales. Además, la Directiva indica que los proyectos que financian los bancos chinos, especialmente aquellos que enfrentan riesgos ambientales y sociales importantes, deben estar alineados con las mejores prácticas ambientales y sociales internacionales en elsector.

La Directiva de Crédito Verde ofrece varios instrumentos para la evaluación y monitoreo de los impactos ambientales y sociales en toda la fase del proyecto, por ejemplo: i) los bancos deben realizarvisitas de debida diligencia en forma “completa, exhaustiva y detallada” para la evaluación ambiental y social de la solicitud del préstamo; ii) la inclusión de clausulas en el contrato entre el banco y el prestamista (puede ser una empresa o gobierno) que hacen obligatoria la presentación de un informe de riesgos ambientales y sociales, que indiquen un compromiso de que el prestatario va a fortalecer la gestión de riesgos ambientales y sociales, y que el prestatario se somete a la supervisión por parte del prestamista; y iii), cuando el préstamo ha sido concedido, el banco debe evaluar la implementación de medidas ambientales y sociales en base a una “lista de verificación de cumplimiento y observancia”. Varios de los requisitos de la Directiva de Crédito Verde también abren oportunidades de participación para las comunidades, como por ejemplo la posibilidad de solicitar que un “tercero independiente” participe en la evaluación de los impactos ambientales y sociales, y de la implementación de las medidas de mitigación del proyecto.

Una de las críticas más extendidas respecto a las normativas ambientales y sociales chinas, tanto domésticas como las que aplican a actividades fuera de China, es la debilidad de los sistemas de supervisión y rendición de cuentas. En este sentido, la Directiva de Crédito Verde presenta avances significativos, por ejemplo establece que los bancos deben tener personal especializado, presupuesto, contar con sistemas y procedimientos para la implementación y supervisión de las Directivas de Crédito Verde, y la realización de informes y auditorías.

Es importante notar que la Comisión de Regulación de la Banca China ha declarado que la “transparencia es crítica” y ha dado pasos importantes para promover la participación del público, por ejemplo cuenta con un website (http://www.cbrc.gov.cn/showWhist.do) en el que cualquier individuo puede reportar los problemas con respecto a los créditos concedidos por los bancos chinos y ha anunciado que se crearán directrices para guiar a los bancos chinos a mejorar la comunicación con la sociedad civil. No obstante, la Comisión de Regulación de la Banca China todavía no tiene un departamento encargado de vigilar que las instituciones bancarias cumplan con la Directiva de Crédito Verde.

Inicialmente, las Directivas de Crédito Verde fueron pensadas para guiar los créditos de los bancos chinos dentro de China, pero actualmente es reconocido que estas Directivas también deben aplicarse a los créditos que ofrecen los bancos chinos para la ejecución de proyectos fuera de China.Lamentablemente, hasta ahora, la existencia de la Directiva de Crédito Verde no ha resultado en una mejor evaluación ambiental y social de las decenas de proyectos con graves impactos ambientales y sociales que están siendo patrocinados por bancos chinos, especialmente por el Banco de Desarrollo de China, el Banco de Exportaciones e Importaciones de la China, el Banco de China y el Banco Industrial y Comercial de la China que están invirtiendo miles de millones de dólares en la extracción de minería y petróleo, en la construcción de megaproyectos hídricos, en proyectos viales y de transporte, y en la industria agrícola.

No obstante, la vigencia y el cumplimiento de la normativa ambiental, y de la Directiva de Crédito Verde, no depende exclusivamente de que estas sean promulgadas y publicadas, sino de que sea conocidas y usadas por las organizaciones de la sociedad civil. La iniciativa de las organizaciones ecuatorianas en relación al proyecto Mirador es un buen ejemplo para crear “demanda” del cumplimiento de la Directiva de Crédito Verde.