Protección de páramos sigue sin consenso

a-Contenido informativo propioProtección de páramos sigue sin consenso

El Tiempo

A pesar de que el Congreso de la República aprobó el Plan de Desarrollo 2014-2018 hace más de una semana, en lo relacionado con el futuro de los páramos las discusiones no terminan.

Mientras organizaciones de la sociedad civil como Greenpeace insisten en que estos lugares estratégicos quedaron nuevamente desprotegidos, el Gobierno insiste en que su custodia sigue siendo prioritaria.

La representante de esta organización ecológica internacional en Colombia, Silvia Gómez, expresó que los congresistas firmaron la sentencia de muerte de los páramos, que proveen de agua potable a muchos colombianos. “El Gobierno dejó claro que su Plan de Desarrollo alimenta el oscuro romance que tiene con los mineros”, expresó.

Gómez explicó que si bien durante el debate en el Congreso se había logrado prohibir la minería en estas esponjas de agua, casi al final de la conciliación liderada por el Ministro de Minas y de Hacienda, se decretó allí la legalización de la explotación minera y petrolera, para las licencias que hayan sido autorizadas, al menos, antes de febrero del 2010 y que estén vigentes.

De esta forma, la influencia de la minería en páramos continuará hasta que esas licencias caduquen, de ahí la preocupación de ambientalistas que consideran que no deben ser afectados por ser sitios sensibles.

Según la Agencia Nacional Minera, hasta el pasado 6 de marzo serían 448 los títulos que están superpuestos en 26 zonas de páramo. De ellos, 347 tienen licencia ambiental y ocupan, al menos, 118 mil hectáreas.

“Con la aprobación del articulado de páramos en el nuevo Plan Nacional de Desarrollo, el presidente Juan Manuel Santos incumple su compromiso, firmado en forma pública el año pasado, de proteger estos sitios biodiversos, donde crece flora especializada como frailejones”, agregó Gómez.

El articulado de páramos, dice Greenpeace, solo excluye de la minería en los páramos a aquellos que hayan sido delimitados, pero actualmente solo en uno de ellos, de los 36 complejos paramunos, ha sido terminado ese proceso: Santurbán. Allí también quedarán en firme las licencias ambientales entregadas antes del 2010.

Para el ministro de Ambiente, Gabriel Vallejo, los páramos están a salvo. Porque a pesar de que proyectos mineros autorizados en ellos antes del 2010 se extenderán en el tiempo, las corporaciones autónomas regionales (CAR) tienen la facultad de suspender una licencia que no esté cumpliendo con los requisitos ambientales.

“Invito a las personas que marchan en las ciudades manifestando que se deben proteger los páramos, a que suban y conozcan la realidad. Es que en los 36 complejos de páramos en Colombia habitan 350 mil colombianos, campesinos que han hecho minería desde siempre y que hoy quieren, los críticos, que los saquemos de un día para otro. Eso no podrá ocurrir sin que les hagamos acompañamiento y sin que les ofrezcamos actividades alternativas”.