En Caquetá hay historias que pocas veces aparecen en los medios. Son aquellas en las que las comunidades se organizan, transforman sus formas de producción, construyen caminos y puentes, cuidan ríos, bosques y animales, y desarrollan productos con un propósito: cuidar la selva amazónica mientras transforman sus medios de vida.
El departamento de Caquetá es el departamento con mayor concentración de deforestación del país. Según el Ministerio de Ambiente, durante el último trimestre de 2025 fue el departamento con mayores cifras de deforestación, al registrar el 32% del total nacional, es decir, cerca de un tercio de la deforestación reportada en el país.
Sin embargo, poco se conoce sobre las iniciativas que desarrollan las comunidades que habitan la selva y trabajan por su cuidado. En este contexto, la comunicación puede contribuir a ampliar la mirada sobre el territorio y a reconocer las experiencias que campesinas y campesinos desarrollan para transformar sus formas de vida y producción.
Con este propósito, la Asociación Ambiente y Sociedad realizó un taller de comunicación comunitaria en el departamento, luego de un ejercicio previo que permitió conocer las expectativas y los temas de interés de la comunidad. La iniciativa buscó fortalecer herramientas para que las familias campesinas puedan documentar sus cultivos, prácticas agroecológicas, saberes tradicionales y acciones de cuidado del territorio.
En el taller, realizado por el equipo de Comunicaciones de la Asociación Ambiente y Sociedad, participaron más de 40 habitantes del Caquetá, entre mujeres y hombres, quienes se encontraron para fortalecer capacidades básicas de comunicación popular. Además de aprender herramientas para producir fotografías y videos con celulares, el espacio abrió el camino para comenzar a construir un equipo de comunicadores y comunicadoras comunitarios que contribuya al reconocimiento del campesinado como actor clave en la protección de los ecosistemas amazónicos y la acción climática.
“Me parece importante la comunicación porque así uno muestra quién está en el territorio, quiénes son los que están trabajando en el territorio”, explicó uno de los participantes. Su reflexión también puso sobre la mesa la necesidad de ampliar las narrativas sobre el departamento: “habemos personas que también queremos innovar en nuestra forma de trabajo y también en nuestros entornos de vida”.
Historias que nacen en el territorio
Durante el taller, campesinas y campesinos de diferentes edades conocieron técnicas para tomar fotografías y realizar videos, pero también identificaron algunos de los temas que quieren comunicar desde sus territorios. Para una de las participantes, contar estas experiencias permite fortalecer los vínculos dentro de las propias comunidades: “Me parece importante contar historias sobre mi territorio porque hay algunos vecinos que no saben lo que nosotros hacemos”.
Entre esas historias están las de las iniciativas que las comunidades desarrollan para mejorar sus condiciones de vida. Un participante recordó que buena parte de la infraestructura de sus territorios también ha sido construida mediante esfuerzos comunitarios: “Nosotros toda la vida hemos construido nuestras carreteras, nuestros puentes, hemos aportado para la educación, para puestos de salud”. Y agregó: “esto nadie lo conoce porque los medios de comunicación tradicionales muestran solo unas cosas”.
Contar cómo se transforma el territorio
Los temas que las comunidades quieren comunicar también están relacionados con sus formas de producción y con las prácticas mediante las cuales cuidan el territorio. Una de las participantes destacó precisamente el interés por contar las “prácticas de protección de las fuentes hídricas, de los bosques y animalitos”.
La comunicación también puede acompañar los procesos organizativos que hacen posibles estas transformaciones. Como explicó uno de los participantes: “Aquí hacemos muchas cosas, pero si no mostramos la transformación que estamos haciendo, no mostramos esa visión colectiva que tenemos”.
La apuesta es dar continuidad a estos espacios de formación, para seguir fortaleciendo las capacidades de comunicación de las campesinas y los campesinos, para lo cual ya se consolidó un equipo de 14 comunicadores y comunicadoras comunitarias. La idea es que las herramientas aprendidas puedan incorporarse a los procesos cotidianos de las comunidades y que sus integrantes encuentren en la fotografía y el video recursos para documentar sus experiencias.
El taller dejó así un reto que trasciende el aprendizaje técnico: fortalecer las capacidades de las comunidades para comunicar sus propios procesos y contribuir a que las múltiples realidades de sus territorios puedan ser conocidas desde quienes los habitan.
“Para nosotros la comunicación nos permite mostrar todo el proceso que estamos haciendo en los territorios. Para que se den cuenta de que en nuestros territorios no es solamente violencia... que aquí hay gente que cuida, que valora, que respeta y quiere trabajar de una manera honrada, de una manera colectiva y comunitaria”.






