“No vemos en la agenda política y en el proceso económico que cuidar la biodiversidad y restaurar la naturaleza sea uno de los pilares críticos para la transición climática”. Con estas palabras comenzó su intervención la ministra de Medio Ambiente colombiana, Susana Muhamad, en el espacio inaugural de la Semana del Clima de Nueva York 2024.
Este es el evento climático más grande que se hace en Nueva York y se realiza en paralelo con la Asamblea General de las Naciones Unidas. Allí se dan cita líderes empresariales, activistas del cambio, tomadores de decisiones y representantes de la sociedad civil de todo el mundo para impulsar el cumplimiento de compromisos climáticos, como el Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles (TNPCF), e insistir en la defensa del cuidado ambiental.
Con más de 600 eventos del 22 al 29 de septiembre, el lema de la Semana del Clima para este año fue “Es hora”, con el que se invitó a las personas a liderar cambios, a triplicar la capacidad de energía renovable y duplicar la eficiencia energética. Por ejemplo, mejorando la infraestructura de las redes de conexión eléctrica o las tecnologías de almacenamiento de energía.
La llamada no es en vano pues, de acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial, en 2023 la temperatura promedio del planeta fue de alrededor de 1.45 grados celsius, lo que muestra que la humanidad se acerca peligrosamente al límite de 1.5 grados, establecidos en los Acuerdos de París mucho antes del 2030.
Durante su intervención, la ministra Muhamad se refirió a la necesidad de una transformación del modelo económico para estabilizar el clima y proteger la biodiversidad. Sin embargo, lamentó que esta idea no esté en el centro de la conversación climática. “Hablamos mucho de emisiones, pero no hablamos de cómo vamos a detener la expansión de la producción de combustibles fósiles. Y no hablamos de eso, porque en el centro está en realidad el sistema económico”, apuntó.
Los siete objetivos
El Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) ha indicado que, para 2030, el planeta debe reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero en 43% si queremos cumplir la meta de no aumentar en más de 1.5 grados celsius la temperatura global.
Con miras en esta meta, la Semana del Clima y Climate Group, la organización que lidera este evento, se ha planteado siete objetivos puntuales que el planeta tiene que cumplir:
- Apoyar a los trabajadores que apaguen el carbón.
- Dar rienda suelta a las energías renovables.
- Prohibir los hornos industriales basados en carbón y apostar por los eléctricos o el hidrógeno verde como norma.
- Reducir las emisiones de gas metano.
- Dejar de ignorar la importancia de la eficiencia energética.
- Que las empresas y gobiernos se comprometan con la compra de productos limpios ambientalmente, especialmente industrias como la agropecuaria, del acero y del cemento.
- Gravar a las compañías de petróleo y gas para financiar la transición.
“No somos ingenuos. Entendemos que estas políticas son un reto, pero estas acciones son concretas, realizables y probadas. No hay razón para perder otro año sin hacer esto, simplemente no podemos asumir ese costo”, afirmó Helen Clarkson, CEO del Climate Group.
Coalición Paz con la Naturaleza
La Semana del Clima también fue el espacio que la ministra Muhamad escogió para presentar al mundo la ‘Coalición Paz con la Naturaleza’. Esta coalición busca generar un cambio de visión o perspectiva de cómo las acciones humanas sobre el planeta deben estar en ‘paz con la naturaleza’.
Esto implica preguntarse cómo hacer industria, cómo producir alimentos o cómo tener un sistema económico que regenere los recursos sistemáticamente y no los destruya. Aunque la ministra no respondió estas preguntas, sí planteó un primer principio para tener en cuenta en esta transición:
“No hay transición justa si los derechos humanos no están en el centro de la transición (…). Podemos descarbonizar, podemos generar nuevas áreas con conservación, pero si en el centro no están los derechos humanos, en estos nobles propósitos podría haber muchísima injusticia social y situaciones de opresión”.
En Ambiente y Sociedad apoyamos este enfoque que pone en el centro de la discusión ambiental los derechos humanos y propone un cambio en la manera como la humanidad entiende el crecimiento económico, el “progreso” y su relación con la naturaleza. También compartimos las metas planteadas en la Semana del Clima, pues son acciones que fomentan el abandono del uso de combustibles fósiles en industrias clave como la agrícola o la metalúrgica. Pero reiteramos la necesidad de evaluar siempre las consecuencias de cualquier iniciativa nueva, para no caer en falsas soluciones o en acciones que terminen agudizando conflictos socioambientales existentes.





