Inversiones Chinas en Colombia: revisión de los convenios de cooperación entre Colombia y China

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Autor: Natalia Gómez Peña. Investigadora del Área de Ciudadanía, Acceso a la Información y Participación Ambiental de la Asociación Ambiente y Sociedad (AAS).

Fecha de Publicación: 12 de Noviembre de 2015

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Introducción

Desde hace varios años la política comercial colombiana privilegia la atracción de inversión extrajera. Este hecho responde a la tendencia iniciada en los ochenta en los países en desarrollo a abrir sus mercados, proceso dado en Colombia en la década de los noventa. Esa tendencia hizo de la inversión extranjera un activo fundamental en los procesos de crecimiento de estos países, pues se impuso la idea de que podía tratarse de un medio para vencer las brechas existentes en materia de recursos, transferencia de tecnología y capacidades de crecimiento (Tienhaara, 2009).

El importante flujo de capitales que representa la inversión extranjera directa en todo el mundo no solo impacta los procesos de desarrollo y crecimiento económico sino que impone nuevos desafíos para la protección del medio ambiente y la consolidación del desarrollo sostenible. Los efectos que el desarrollo económico tiene en nuestro medio ambiente son palpables. El cambio climático, la desertificación y la pérdida de biodiversidad son fenómenos actuales y reales, producidos por los seres humanos, que tienen graves impactos sobre la garantía de los derechos humanos y a los cuales nuestra generación debe hacer frente.

La Conferencia Mundial sobre Desarrollo Sostenible —realizada en el 2012 en Johannesburgo, Sudáfrica— puso gran atención a las nuevas dinámicas que afronta el mundo con esta movilización de capital producida por la inversión extranjera directa. En el párrafo 14 de la Declaración Política fruto de esa conferencia, los Estados participantes declararon que la creciente oleada de los flujos de inversión en el mundo, producto de la globalización, ha añadido nuevos desafíos para la conservación de nuestro medio ambiente, ya que la integración de los mercados, la movilización de capitales y el aumento de los montos de inversión, presentan nuevos desafíos y oportunidades para la consolidación del desarrollo sostenible (ONU, 2002).

Tradicionalmente, en Colombia la inversión extranjera se ha concentrado en las industrias de extracción de recursos naturales, siendo el caso del petróleo el más destacado. A partir de 1991 la nueva política económica del país, que propugnó por la apertura y la internacionalización, estableció marcos regulatorios más flexibles y atractivos para los inversionistas extranjeros, quienes poco a poco aumentaron su participación en la economía nacional (Garay, 1998).

Durante el primer gobierno de Juan Manuel Santos, donde se introdujo el concepto de la “Locomotora Minero-Energética” como motor económico, se hizo una destacada promoción del país como destino ideal para la inversión extranjera, con características favorables para los inversionistas.

Estas condiciones hicieron que en el 2014 la inversión extranjera directa en Colombia haya alcanzado la cifra de U$D 16.054 millones, de los cuales el 40% se concentró en la industria minera y petrolera, mientras el 60% restante fue distribuida en otros sectores de la economía (Procolombia, 2014).

En este panorama, la creciente relación económica de Colombia con China plantea muchas inquietudes para la sociedad civil: qué parámetros sigue, qué elementos normativos la regulan, cuáles son los intereses del Gigante Asiático en Colombia, cómo podemos acceder a esta información y cómo estas inversiones se traducen en proyectos concretos que pueden satisfacer nuestras necesidades de desarrollo, las cuales  pueden tener impactos socioambientales negativos.

Para contribuir a la respuesta de algunas de estas inquietudes, este informe desarrollado con el apoyo de la Charles Stewart Mott Foundation, busca reseñar los principales convenios bilaterales vigentes entre Colombia y China, ofrecer un análisis preliminar de la forma en que fueron suscritos los temas tratados y algunos proyectos específicos incentivados por estos instrumentos jurídicos y brindar algunas conclusiones sobre el rumbo de la inversión china en Colombia.

 

CONTENIDO

Introducción.
I. La relación entre China y Colombia
II. Marco jurídico de la relación colombo-china
III. El Tratado Bilateral de Promoción a las Inversiones
IV. Las rondas de acuerdos entre Colombia y China de 2012 y 2015 IV.
V. Tipología de convenios Colombia-China
1. Acuerdos de cooperación técnica y económica
2. Acuerdos de tipo educativo o cultural
3. Acuerdos para la promoción del comercio
4. Acuerdos sobre infraestructura
4.1. Acuerdos generales sobre infraestructura
4.2. Acuerdos sobre proyectos de infraestructura específicos
5. Acuerdos sobre el sector de hidrocarburos

VI. Análisis comparativo entre la ronda de acuerdos de 2012 y la de 2015
VII. Conclusiones
VIII. Referencias
IX. Acuerdos consultados

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