La tercera jornada de la COP1 del acuerdo de Escazú coincide con la conmemoración del Día de la Tierra

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Por Karen Pinto Garzón

  • Desde el miércoles 20 de abril hasta hoy se está celebrando la Primera reunión de la Conferencia de las Partes (COP1) del Acuerdo de Escazú en formato Híbrido, en la sede de la CEPAL, Santiago de Chile.
  • En los eventos paralelos oficiales se están llevando a cabo discusiones y aportes importantes, incluyendo el de esta mañana: “En Colombia, el país más peligroso para la defensa del ambiente, no se ha ratificado el Acuerdo de Escazú”, organizado por la ONG Ambiente y Sociedad.

Hoy es un Día de la Tierra histórico. Al tiempo que se celebra a la madre tierra, también se desarrolla la última jornada de la Primera reunión de la Conferencia de las Partes (COP1) del Acuerdo de Escazú, que se está realizando en formato híbrido desde el miércoles 20 de abril hasta hoy, en la sede de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), en Santiago de Chile. 

La COP1 es el principal órgano de decisión del Acuerdo de Escazú, el primer Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe. Por lo que, según Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, desarrollar por todo lo alto esta primera Conferencia y avanzar con el Acuerdo es un logro importantísimo para la región, aunque no ha sido nada fácil: “Llegar hasta aquí costó mucho, pero llegamos”.

La CEPAL y 24 países de la región han firmado el Acuerdo desde 2018; sin embargo, 12 siguen sin ratificarlo, entre ellos Colombia. Por eso, Bárcena ha sido enfática en su intervención de esta mañana, invitando a los países de la región a que se unan a este proceso histórico: “A todos los países que no han firmado ni ratificado, por favor súmense”, enfatizó Bárcena, afirmando además que “es una plataforma de cooperación, y una oportunidad para integrarnos como región. Con este Acuerdo se pueden prevenir los conflictos socioambientales”.

Altos cargos de Gobierno de distintos países, diversas organizaciones, y representantes electos del público han asistido a la COP1 durante los tres días de su desarrollo. Entre ellos el presidente de Chile, Gabriel Boric, quien hizo un llamado de unión y mencionó su total apoyo para la ratificación del Acuerdo en Chile. “O nos salvamos juntos o nos hundimos por separado, y yo creo que el Acuerdo de Escazú apunta a la idea de salvarnos juntos, de trabajar juntos”, dijo el mandatario.

Durante la jornada de hoy, los participantes crearon un grupo de trabajo para el Acuerdo de Escazú, el cual cumplirá el rol de crear mecanismos y medidas de protección respecto a la situación de riesgo que viven los defensores de derechos humanos en asuntos ambientales con especial énfasis en pueblos indígenas, comunidades locales y comunidades en condición de vulnerabilidad. En este espacio se garantiza la participación del público. 

Por todos los logros que se han conseguido en esta COP1, la Directora Ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP, por sus siglas en inglés), Inger Andersen, mencionó que “hoy es un momento histórico para América Latina y el Caribe, y resaltó que “la COP1 de Escazú marca un cambio radical en el abordaje de la triple crisis planetaria: del cambio climático, de la pérdida de biodiversidad y de la contaminación y residuos”.

Apoyo de la OCDE

Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) también expresó su respaldo al Acuerdo de Escazú, “Desde la OCDE consideramos que la ratificación y efectiva implementación del Acuerdo proporcionará un marco de políticas públicas propicio para el desarrollo sostenible, el conducto empresarial y la protección de defensores de derechos humanos en asuntos ambientales en la región”, mencionó Germán Zamara, Analista de Políticas y punto focal para América Latina y el Caribe del Centro.

Aunque Colombia hace parte de la OCDE, y el Gobierno dice apoyar el Acuerdo, no ha actuado de forma efectiva para ratificarlo. Ignora la posición favorable que ha venido expresando la OCDE, la cual ayuda a esclarecer uno de los principales mitos del tratado: la abstención del sector privado e inversión extranjera para que se logre su ratificación. Por lo que la presencia en la COP1 del actual embajador de Colombia en Chile, Guillermo Botero, no será significativa sin acciones concretas y efectivas del Estado. 

Durante las jornadas se han llevado a cabo varias negociaciones sobre tres ejes principales: i) las reglas de procedimiento de la Conferencia de las Partes, incluidas las modalidades para la participación significativa del público; ii) las disposiciones financieras que sean necesarias para el funcionamiento e implementación del Acuerdo, y iii) las reglas de composición y funcionamiento del Comité de Apoyo a la Aplicación y el Cumplimiento. 

Pero las negociaciones no han sido color de rosa. Hubo altibajos. A pesar de que el Secretariado de la CEPAL y las Partes tuvieron dos años para discutir sobre los borradores de decisión respecto a los tres ejes mencionados, los representantes de Bolivia llevaron nuevas propuestas, que fueron rechazadas por varios actores, ya que buscaban, entre otras cosas, excluir a los representantes del público de la Mesa Directiva para que estuviera conformada exclusivamente por actores gubernamentales, pese a que el Gobierno boliviano manifestó su respaldo a una participación significativa de la sociedad civil.

No obstante, gracias a la gestión del Secretariado Ejecutivo de la CEPAL, Mario Cimoli,  las Partes y la presión de la sociedad civil, pueblos indígenas, comunidades locales de manera virtual y presencial, se aprobaron las reglas de procedimiento de la Conferencia de las Partes, incluidas las modalidades para la participación significativa del público. 

Finalmente la jornada cerró con la aprobación de la propuesta de declaración política presentada por las Partes, en la que se resalta el llamado a los países signatarios a ratificar el Acuerdo. 

Desde Colombia

Las discusiones y aportes importantes también se han tratado en los eventos oficiales paralelos de la COP1. Hoy en la mañana se realizó uno de los más importantes para los colombianos:En Colombia, el país más peligroso para la defensa del ambiente, no se ha ratificado el Acuerdo de Escazú”, organizado por la Asociación Ambiente y Sociedad (AAS) y contó con la participaron de Natalia Gómez en representación del Earth Rights Institute, como moderadora, y como panelistas la a la subdirectora de AAS, Vanesa Torres; Laura Serna, Champion Escazú 2020-2022; Mauricio Madrigal de MASP-Universidad de los Andes y Camilo Prieto del Movimiento Ambientalista Colombiano.

En este evento se discutió la extrema importancia de ratificar Escazú en Colombia, ya que es el país más peligroso del mundo para la defensa del ambiente, con un total de 65 defensores de derechos humanos en asuntos ambientales asesinados en 2020, según el último reporte sobre este tema del  Global Witness. 

En general, los panelistas, señalaron la importancia de que exista transparencia y acceso a la información por parte del Gobierno y las entidades privadas cuando se discuten proyectos que tienen numerosos impactos negativos socioambientales. Y mencionaron, entre otras cosas, que el Acuerdo de Escazú ha tenido grandes avances positivos en Colombia: confían en que el Acuerdo sea ratificado por el próximo Gobierno que está a punto de ser elegido.

Por su parte, Vanesa Torres dijo que esos avances positivos de Escazú han sido gracias a la sociedad civil e hizo un llamado para continuar impulsando, difundiendo y respaldando el Acuerdo. Si todo sale bien, y el próximo Gobierno lo ratifica, “deberá haber una veeduría y monitoreo ciudadano. Porque una norma sin acompañamiento ciudadano se queda en el papel”.

Queda un largo camino para celebrar de forma plena el día de la tierra y todavía mucho por lo qué luchar en Colombia, tomando en cuenta las alarmantes cifras ambientales y de vulneración a derechos humanos. Pero hoy se puede decir que la sociedad civil de América Latina, varios movimientos y ONG, como Ambiente y Sociedad, han dado un paso más en su camino por construir una región y un país más justo en términos socioambientales.