El TIEMPO

Advierten sobre las consecuencias que traería la explotación de hidrocarburos no convencionales.

En el marco de la Cumbre de Cambio Climático en París, ocho organizaciones no gubernamentales internacionales instaron a los países latinoamericanos a prohibir las actividades de fracking o como se conoce en español fracturación hidráulica debido a que, entre otros impactos, estas emiten gases de efecto invernadero y contribuyen al calentamiento del planeta.

Colombia es uno de los países, junto con México, Argentina, Chile y Bolivia, que ha iniciado actividades de exploración o explotación de hidrocarburos no convencionales, advirtieron las organizaciones. De hecho la semana pasada, la Agencia Nacional de Hidrocarburos de Colombia (ANI) firmó el primer contrato adicional para la exploración y producción de hidrocarburos con prospectividad en yacimientos no convencionales en un área ubicada en los departamentos del Cesar (norte) y Santander (centro).

Milena Bernal, abogada e investigadora de Ambiente y Sociedad, que tiene sede en Colombia, aseguró que con el anuncio sobre el ConocoPhillips es la primera vez que el Gobierno está haciendo pública la aplicación de la técnica en el país. “Hemos pedido información a las autoridades y lo que han entregado es muy confuso y nos prohíben difundirlo. Esta información debe ser pública por los altos riesgos ambientales que implica el uso de esta técnica. Además, nos preocupa que las advertencias de científicos y de la misma Procuraduría, no sean tenidas en cuenta por el gobierno”.

La Alianza Latinoamericana Frente al Fracking señaló que esta actividad, durante el ciclo de extracción, procesamiento, almacenamiento, traslado y distribución de los hidrocarburos no convencionales, libera metano que, como gas de efecto invernadero, es 87 veces más activo que el dióxido de carbono en un margen temporal de 20 años, lo que provoca mayor calentamiento global, según explica su pronunciamiento dado a conocer en la Ciudad de la Luz.

La Alianza Mexicana contra el Fracking, la Asociación Ambiente y Sociedad, la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), Food & Water Watch, Freshwater Action Network México, la Fundación Heinrich Böll México, Centroamérica y El Caribe, el Instituto Brasileiro de Análisis Sociales y Económicos (Ibase y el Observatorio Petrolero Sur (OpSur) fueron las organizaciones que se unieron para hacerle el llamado a los gobiernos de la región.

“El fracking está avanzando a ciegas en América Latina, sin que existan estudios integrales y de largo plazo sobre los riesgos y daños graves e irreversibles que puede causar en la salud de las personas y en el ambiente”, dijo Ariel Pérez Castellón, abogado de AIDA.

La Alianza señaló, a través de un comunicado, que la presión que genera estas concesiones en los territorios deja como saldo que ya 50 municipios en Argentina, Brasil y Uruguay le han dicho no al fracking, según expuso Diego di Risio, investigador del Observatorio Petrolero Sur.

Las ONG buscan que dentro del acuerdo que se llegue en Francia quede incluido la aplicación del principio de precaución para prohibir el fracturamiento hidráulico e impulsar las energías renovables así como desestimular la extracción de combustibles fósiles.

Redacción Medioambiente

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