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Las violaciones de derechos indígenas de las inversiones chinas

Por: Edwin Vasquez es miembro de COICA; Camilo Perdomo, de la Asociación Ambiente y Sociedad-Colombia y Jackeline Borjas, de DAR-Peru.

Publicado en El País Planeta Futuro

Los autores denuncian que el gigante asiático no tiene en cuenta a las pueblos originarios en sus inversiones en Latinoamérica

Este año, China se presenta al Examen Periódico Universal (EPU) en el Consejo de Derechos Humanos (CDH) de las Naciones Unidas. Es un reto para el país asiático y sus empresas ante las violaciones de derechos humanos y medioambientales que serán denunciadas por varias organizaciones de América Latina. Pero también lo es para la ONU, que debe elegir entre el derecho de las comunidades a decidir sobre su territorio o continuar avalando el modelo que impone China en la región.

En su último EPU, la ONU recomendó especialmente al Gobierno chino el respeto por las minorías étnicas dentro y fuera de sus fronteras. Sin embargo, la actuación de las empresas de este país no sigue estas recomendaciones en América Latina y, por el contrario, las violaciones a los derechos humanos y al medioambiente continúan. Esa es la conclusión a la que llegan ONG, comunidades campesinas e indígenas latinoamericanas, como La Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica – COICA y la Coalición Regional por la transparencia y la participación, en un informe que presentaron ante la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACDH) en el consejo de Derechos Humanos de la ONU.

Aquí algunas de las violaciones cometidas por las inversiones chinas en América Latina:

Colombia: Bloque Petrolero El Nogal

Este proyecto ubicado en Caquetá, Colombia, es explorado y explotado por La compañía Emerald Energy PLC Colombia, filial de la estatal china Sinochem. La compañía china desconoce la riqueza ambiental de la región y la presencia de cinco comunidades indígenas, y evita realizar un proceso de consulta.

Pese a las denuncias, el diálogo no es opción para el Gobierno colombiano, que ha respondido con represión a las protestas de comunidades indígenas y campesinas con la policía y el ejército tal cual como lo vienen denunciando las Comisiones por la Vida del Agua (CVA) y la Asociación Ambiente y Sociedad.

Venezuela: Arco Minero

La región Arco Minero, ubicada en el Orinoco venezolano, es explotada por más de 100 empresas que buscan coltán y oro, incluidas las de capital chino Camc Engineering Co. Ltd. y Yankuang Group Co. Ltd. (Yankuang). Sin embargo, las compañías se niegan a reconocer y consultar a las 13 comunidades indígenas que habitan la zona, como lo denuncia Orpia, la organización regional de pueblos indígenas del Amazonas.

En paralelo a las protestas de las comunidades, se cometen violaciones a los derechos humanos por la policía y las mafias que cohabitan con la minería ilegal de la región. Las comunidades denuncian el hostigamiento de la fuerza pública, el asesinato de líderes nativos y los escasos estudios ambientales, ya que el entorno y las prácticas culturales indígenas serán afectadas por la deforestación y la contaminación que causa la explotación minera en su única fuente de agua, el río Orinoco.

Ecuador: Proyecto Cóndor Mirador

En Los Andes ecuatorianos se encuentra el proyecto Cóndor Mirador, un territorio declarado como área de bosque y vegetación protegidas por el Estado ecuatoriano, pero rica en cobre plata y oro. Este territorio indígena shuar fue concedido para su explotación a la empresa minera Ecuacorriente S. A. (ECSA), subsidiaria del consorcio chino CRCC-Tongguan.

La comunidad shuar ha denunciado el proyecto ante el Banco de Desarrollo de China, que financia a la compañía, y ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos por la actuación de la policía y el ejército en el desalojo de 30 familias en una clara violación de sus derechos. Sin embargo, pese a los llamados al diálogo por parte de la comunidad, la violencia continuó con el asesinato de tres líderes opositores al proyecto.

Perú: Lote 58

15 comunidades indígenas habitan la zona del Lote 58, una región ubicada en la selva del Cusco y que contiene grandes reservas de gas. Con fines exploratorios se instaló la compañía Petrobras Argentina S.A., una filial de la compañía China National Petroleum Corporation (CNPC), actualmente el mayor productor y proveedor de petróleo y gas de China.

La empresa abrió cuatro pozos en la región y se encuentra a punto de comenzar la explotación, pero niega el derecho de consulta previa a las comunidades que habitan el lote, violando la legislación internacional y la constitución peruana, como denuncia la ONG DAR. Las comunidades afectadas por la contaminación exigen indemnizaciones a la empresa y piden al Gobierno una consulta sobre la nueva fase del proyecto.

Brasil: Represas Teles Pires y Sao Manoel en el río Teles Pires

El río Teles Pires, afluente del Amazonas, es el centro de la vida cultural de los pueblos kayabi, apiaká y mundurukul, además del motor de cuatro represas, dos de ellas, las hidroeléctricas Teles Pires y São Manoel, de las empresas chinas State Grid y la estatal China Three Gorges Corporation (CTGC).

Teles Pires inundó el lugar sagrado Siete caídas, de extrema importancia cultural y religiosa para el pueblo mundukuru, y la hidroeléctrica Sao Manoel afectará el Morro de los Monos, lugar de vivienda de los espíritus de animales para los kayabi y munduruku. Dichas comunidades habitan aguas abajo de las dos represas, nunca se les consultó por el futuro del río, como lo exige legislación de Brasil y la legislación internacional suscrita por este país. Por el contrario, el gobierno brasileño, antes de reconocer el daño sufrido a las comunidades, avala el proyecto argumentando interés nacional, social y económico.

China es el segundo inversor de América Latina, pero su respeto por los derechos socioambientales en la región contrasta con los pronunciamientos de su Gobierno en varios foros internacionales: su modelo de desarrollo no se verá truncado por ninguna ley internacional. Ahora, la ONU debe pronunciarse a favor de las comunidades latinoamericanas, los Derechos Humanos y el medioambiente o, por el contrario, sentará un precedente favoreciendo el desarrollo económico acompañado del desprecio a la legislación internacional.

Edwin Vasquez es miembro de COICA; Camilo Perdomo, de la Asociación Ambiente y Sociedad-Colombia y Jackeline Borjas, de DAR-Peru.

“Nariño por el Clima”: un espacio de reflexión, encuentro y acercamiento con la madre tierra

Por: Diana Monsalve (Equipo ClimaLab)

“Ustedes pueden quedarse tranquilos y pensar que nada está sucediendo mientras el planeta, la casa común se destruye o podemos juntarnos para realizar acciones que frenen el cambio climático”. Francia Márquez, defensora de los derechos humanos en Colombia, Ganadora del premio ambiental Goldman.

Bajo esta premisa los días 7, 8 y 9 de junio, la ciudad de Pasto (Nariño) en Colombia fue el punto de encuentro y convergencia de muchos jóvenes de distintas partes del país y Latinoamérica, interesados en compartir, aprender y reflexionar desde cada uno de sus contextos, sobre lo que se está haciendo y se puede hacer para afrontar el cambio climático. Todo ello, estuvo enmarcado en la realización de la Cumbre Internacional de jóvenes “Nariño por el Clima”, en cuyo escenario la juventud presente reafirmó su compromiso para enfrentar el cambio climático, apropiarse de su territorio y dignificar cada una de las prácticas desarrolladas en búsqueda de realizar cambios para la preservación del medio ambiente.

Cumbre de Jóvenes “Nariño Por El Clima”  07 de junio de 2018. Foto Alicia Gomez. Asociación Ambiente y Sociedad

En este evento impulsado por la Gobernación de Nariño, las organizaciones asistentes expusieron cada una de sus experiencias en torno a las iniciativas sobre cambio climático y el cuidado del ambiente. Entre los participantes estuvo Juan Pablo Olsson (Coordinador de la organización 350.ORG América Latina) quien compartió su experiencia en la lucha contra el Fracking en Argentina y la apuesta por las energías renovables. También se contó con la presencia de Francia Márquez (ganadora del premio Goldman) quien habló sobre algunas de las batallas libradas para evitar el envenenamiento de los ríos por la explotación minera, además de la dignificación del territorio y las prácticas ancestrales de muchas comunidades colombianas. Por su parte, Darinka Quintal (embajadora por la justicia climática de la organización Plant for the Planet) en su charla enfatizó en la constancia, paciencia y esfuerzo que se debe tener ante los obstáculos en las iniciativas adelantadas en pro del cuidado del ambiente.

El primer día de la Cumbre finalizó con las palabras de Tabaré Arroyo (Asesor en Economía y Energía para la Iniciativa Global de Energía y Cambio Climático de WWF Internacional), quien manifestó la importancia de la juventud en su trabajo y lucha frente al cambio climático porque somos una “generación con un clima distinto”.

 

Los días posteriores se realizaron talleres prácticos que buscaban brindar a las y los jóvenes participantes, distintas herramientas para el desarrollo de campañas e  iniciativas de movilización como el manejo de redes sociales y medios de comunicación a cargo de Alicia Gómez de la Asociación Ambiente y Sociedad y Pablo Correa del diario El Espectador, arte público para el buen vivir a  cargo de Sabina Bolaños-Colorama, acciones directas no violentas a cargo de David Fajardo de Yasunidos. Tambien se realizaron manejo de negociaciones mediante una simulación de una COP (Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático).

 

Cumbre de Jóvenes “Nariño Por El Clima”  08 de junio de 2018. Foto Alicia Gomez. Asociación Ambiente y Sociedad

ClimaLab en su interés por desarrollar acciones de empoderamiento juvenil e incidencia frente al cambio climático, estuvo presente en este evento compartiendo la iniciativa ’Al Clima Con El País: Ideas que no quedan en el aire’, que se expuso en la charla titulada  “Al Clima con el País: El llamado de la juventud a los candidatos presidenciales”. Allí se compartieron los avances de esta iniciativa, cuyo objetivo es poner en la agenda nacional el debate sobre el cambio climático, aprovechando la coyuntura de las actuales elecciones presidenciales en Colombia. La iniciativa contempló un foro que se realizó en Bogotá el pasado 2 de mayo, donde participaron las cinco campañas presidenciales, líderes juveniles y organizaciones socioambientales, quienes discutieron las propuestas de los diferentes Planes de Gobierno y se hizo un llamado para que incluyeran el cambio climático como un tema prioritario dentro de dichas propuestas, además compartir la declaratoria juvenil con los representantes de las campañas, que es un documento que expresa las preocupaciones y propuestas de la juventud colombiana frente al tema, la cual fue redactada a partir de las voces de más de 90 jóvenes de todo el territorio nacional y que ya suma unas 170 firmas de personas y organizaciones.

Cumbre de Jóvenes “Nariño Por El Clima”  08 de junio de 2018. Foto Alicia Gomez. Asociación Ambiente y Sociedad

Tal y como se expresó durante la presentación, Al Clima Con El País busca brindar herramientas conceptuales y políticas en la toma de decisiones, además de empoderar e incentivar la participación de la juventud colombiana en el debate político, ya que representa un sector mayoritario en nuestro país y por tanto, su voz es importante. Igualmente, se enfatizó en la importancia de la construcción social del territorio, el cual es heterogéneo y necesita desarrollarse a nivel local con la participación de comunidades, desde su diversidad de voces.

Por último, se extendió la invitación a entidades ambientales, organizaciones juveniles y sociedad civil en general, a nivel local y nacional, a aportar en el trabajo de seguimiento del Plan de Desarrollo del próximo gobierno y de los planes de desarrollo durante las próximas elecciones regionales.

El evento, culminó con una salida a la Laguna de la Cocha (reconocida como un Humedal Ramsar), donde dentro del misticismo y el respeto al ambiente que inspiraba el lugar,  se pudo ver que en cada parte del territorio colombiano y latinoamericano se están gestando distintas luchas en pro de la reivindicación de los derechos de la naturaleza, y que solo mediante la transformación de la cultura por medio de la educación, la dignificación de las prácticas ancestrales, la movilización, la participación juvenil y el apoyo de las entidades ambientales hacia un fin común, se podrán generar grandes cambios en torno a la cultura ambiental y climática.

Necesitamos una generación comprometida con la “Casa común” tal y como lo mencionó Francia Márquez porque sólo en nuestras manos está el poder de hacer el cambio.