35 líderes indígenas de esta comunidad indígena que habita entre el Caquetá y el Putumayo se reunieron para conocer sus posibilidades de participación ante el ente internacional.

La Unasur tiene proyectado realizar el II Foro de Participación Ciudadana antes de que termine el 2016 y las comunidades del continente se están preparando para presentar sus propuestas y solicitudes al organismo internacional. Con este evento en el calendario, dos investigadoras de la Asociación Ambiente y Sociedad llegaron al municipio de San José de Fragua, a 58 kilómetros de Florencia, Caquetá, para trabajar con las comunidades. Se reunieron con 35 líderes indígenas inga, entre gobernadores de cabildos y representantes ante la gobernación del departamento, para hablar acerca de los proyectos que apoya la IIRSA (dentro de Unasur) y las posibilidades que ellos tienen de intervenir ante el organismo internacional para reducir el impacto de estas obras en sus comunidades y ecosistemas.

La Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA), un foro de trabajo de la Unasur, juega un rol activo en el desarrollo de tres proyectos de infraestructura en la región: la hidrovía del río Putumayo, la variante de 45.6 km que comunica San Francisco con Mocoa y la vía Marginal de la Selva que pretende unir el Pacífico con el Caquetá y los llanos orientales en un proyecto que involucraría a Ecuador, Colombia y Venezuela.

El taller se realizó del 15 al 17 de julio y se organizó en el resguardo indígena Yurayako. Allí hablaron acerca de qué es la Unasur, por qué es importante conocerla para ellos como pueblo indígena y cómo pueden intervenir en sus decisiones. Además, el encuentro sirvió para hablar de otras formas de participación de las comunidades indígenas a nivel nacional.inga-pueblo-caqueta

“Todos los asistentes al taller conocían los proyectos, porque afectan a la comunidad inga directamente, pero nadie sabía que la Unasur estaba detrás de esas obras”, cuenta Vanessa Torres, una de las investigadoras encargadas del taller. “Es más, muchos no sabían qué era Unasur y les sorprendió descubrir que existe la posibilidad de participar como pueblo indígena a nivel internacional”.

Los líderes indígenas que participaron en el taller cuentan que las instituciones colombianas no tienen en cuenta sus “planes de vida” (algo así como un plan de desarrollo para los pueblos indígenas) para realizar proyectos de infraestructura. Y por eso son escépticos frente a otros mecanismos de participación. La hidrovía del Putumayo, por ejemplo, se planeó sin hacer consulta previa.

Según Torres, la idea de estos encuentros es generar una agenda política con propuestas claras del pueblo Inga a la Unasur. Luego de este taller, los líderes indígenas identificaron al menos 11 puntos clave, además de otras ideas, que llevarán a sus comunidades para someterlas a discusión. Al final esperan emitir un documento final con sus solicitudes concretas.

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