Informe vincula la ampliación del aeropuerto colombiano financiado por BID con el daño a la salud humana

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Fuente: Accountability Counsel

El Banco Inter-Americano de Desarrollo confirmó al Mecanismo Independiente que el banco violó sus políticas operativas diseñadas para proteger a las comunidades del grave daño cuando financió la ampliación del Aeropuerto El Dorado Internacional de Bogotá, Colombia. Accountability Counsel ha apoyado a una organización comunitaria, Comunidades Unidas, durante este proceso de investigación.

El informe revela un historial de faltas en reconocer el costo humano del aeropuerto ampliado.

  • El banco y su cliente – la empresa OPAIN – fallaron en reconocer la escala y complejidad de los riesgos asociados con el ruido. Fontibón, una localidad adyacente al aeropuerto, tiene una población superior a 300.000 personas y muchas de sus residentes viven directamente en los márgenes del aeropuerto. Fallaron en evaluar el impacto en esos residentes del ruido incremental generado por el aeropuerto ampliado.
  • El banco y OPAIN fallaron en llevar a cabo la consulta genuina de las comunidades afectadas, antes de que el proyecto fuera aprobado y como era implementado.
  • El banco y OPAIN fallaron al no asegurarse que existieran los adecuados sistemas para proteger a las comunidades del ruido incesante. Fallaron al no asegurarse que realizaran adecuada, completa y eficaz insonorización acústica en sus viviendas: la insonorización que Aerocivil – su socio del proyecto – está obligado por la licencia ambiental del aeropuerto a realizar.
  • Los niveles del ruido registrado en Fontibón exceden con frecuencia los límites legales nacionales. Aún, el Banco no tenía ningún mecanismo para monitorear, ni responder a, esas violaciones y por lo tanto no tenía ninguna manera de asegurarse que el proyecto lo que financió cumplido con las normas nacionales.
  • Estas faltas son vinculadas a los impactos en salud y estrés los que las comunidades están sufriendo. Las investigaciones han encontrado que al menos un tercio de la población de Fontibón tiene características de insomnio crónico y que los reportes del daño auditivo son más altos en las zonas más expuestas al ruido. Los niños son particularmente vulnerables, con estudios concluyendo que hay un vínculo entre la exposición a largo plazo al ruido del tráfico aéreo y dificultades de aprendizaje.

Sin embargo, a pesar de la fuerza de estas conclusiones, el banco no planea tomar ningunos pasos sustanciales para reparar los problemas en Bogotá. El préstamo a OPAIN fue reembolsado temprano y ya no hay una relación contractual entre el banco y la empresa. El Banco falló en adoptar la recomendación de MICI que  el Banco trabaje con las pertinentes autoridades colombianas para analizar vías para fortalecer la sostenibilidad ambiental y social del aeropuerto, diciendo que tal acción es fuera su control.

Por favor, apoye a las comunidades como demandan una respuesta real al informe de MICI de los operadores y los inversionistas del aeropuerto.

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English

Yesterday the Inter-American Development Bank’s Independent Consultation and Investigation Mechanism (MICI) released an investigation report confirming that the Bank violated policies designed to protect communities from serious harm when it funded the expansion of El Dorado International Airport in Bogotá, Colombia. Accountability Counsel has been supporting a local community-based organization, Comunidades Unidas, throughout this investigation process.

The report reads like a laundry list of failures to recognize the human cost of the expanded airport.

  • The Bank and its client, the company OPAIN, failed to recognize the scale and complexity of the noise risks. Fontibón, a locality adjacent to the airport, has a population of more than 300,000 people and many of its residents live directly on the margins of the airport. The Bank and OPAIN failed to evaluate the impact that increased noise generated by the expanded airport would have on the residents there.
  • The Bank and OPAIN failed to meaningfully consult communities before the project was approved and as it was implemented.
  • The Bank and OPAIN failed to ensure that appropriate systems were in place to protect communities from the relentless noise. They failed to ensure that there was adequate, complete and effective noise insulation in their homes: insulation that Aerocivil – the government project partner – is required by the airport’s environmental license to provide.
  • Noise levels in the Fontibón neighborhood have frequently exceeded national legal noise limits. Yet the Bank had no system in place to monitor or respond to these violations, and therefore had no way to ensure that the project it was financing complied with national law.
  • These failures are linked to the health and stress impacts that communities are suffering. Studies have found that at least a third of Fontibón residents suffer from chronic insomnia and that reports of hearing damage are higher in areas with greater exposure to the noise. Children are particularly vulnerable, with studies finding a relationship between long-term exposure to aircraft noise and developmental delays.

However, despite the strength of these findings, the Bank does not plan to take any meaningful steps towards fixing the problems in Bogotá. The loan taken by OPAIN was repaid early and there is no longer a contractual relationship between the Bank and the company. The Bank failed to adopt MICI’s recommendation that the Bank work with relevant Colombian authorities to analyze ways to improve the sustainability of the airport, claiming that such action is out of its control.

Please support communities as they demand a robust response to MICI’s report from airport operators and investors

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