Cambiémonos las gafas: Sector energético de Colombia

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Andrea Cantillo

Colombia se ha caracterizado dentro de su historia por su dependencia de los hidrocarburos, en este momento el país cuenta con reservas comprobadas únicamente para 7 años más lo cual representa un reto. Frente a esto en lugar de ver la oportunidad para explorar nuevas alternativas de energía, el país plantea nuevas políticas para poder seguir teniendo a los hidrocarburos en el eje central, por medio de explotación off-shore, el controversial ‘fracking’ y subsidios al sector de hidrocarburos; dejando a un lado la posibilidad de invertir en energías renovables, las cuales no han sido siquiera mencionadas en los debates sobre la necesidad energética.

Con un juego de palabras se busca el refugio para el ‘fracking’ y se enreda el ambiente

El plan de acción del gobierno para implementar la explotación de yacimientos no convencionales parece tomar fuerza con importantes cambios en las cabezas del sector de hidrocarburos que muestran el ‘fracking’ como la única vía para el desarrollo del país. Se han visto posicionamientos como Francisco Lloreda en la Asociación Colombiana de Petróleos, Mauricio de la Mora Rodríguez en la Agencia Nacional de Hidrocarburos y Juan Carlos Echeverry quien asumió el cargo como nuevo presidente de Ecopetrol. Todos con discursos muy similares, simulando un canon musical al establecer que no hay otra salida para Colombia que el fracturamiento hidráulico, desconociendo o dejando a un lado las preocupaciones nacionales y mundiales por los impactos que se puedan dar en el ambiente y en la población civil[1].

De manera terca y sesgada, característica de un niño que quiere un nuevo juguete y no estará feliz hasta conseguirlo, se defiende el aprobar esta técnica a pesar de los informes internacionales que generan alerta sobre sus posibles implicaciones. El mes pasado Francisco Lloreda estableció que se estaba malinterpretando el informe presentado por el Servicio Geológico de los Estados Unidos en el que se presenta una relación entre las actividades de ‘fracking’ y el aumento del número de sismos en las zonas aledañas[2]. Nos hace preguntarnos cómo en un país donde más del 50% de su territorio se encuentra en zonas con amenaza sísmica sin infraestructura que los resista, no se genera la mínima muestra de preocupación frente a este tema sino la defensa absoluta.

Acompañado a este informe se encuentran declaraciones científicas en diferentes medios estadounidenses que denuncian la relación de esta práctica con contaminación por arsénico, metano y elementos radioactivos en cuerpos de agua. Además de su contaminación, también es un tema el volumen de agua que demanda desarrollar una práctica de éstas, reconociendo que en Colombia hay lugares donde no se tiene el derecho básico del agua[3].

Por otro lado, se tiene la entrevista que realizó la emisora la W a Matthew McFeeley de Natural Resources Defense Council en donde el establece que para que Colombia determine verdaderamente el desarrollo de esta práctica debe aprender de lo sucedido en Estados Unidos[4]. Pero, ¿Está el gobierno de Colombia realmente escuchando y aprendiendo de los errores, aciertos y experiencias de lo que sucede en otros países? Mejor aún ¿Está escuchando pensando en la salud y en una prosperidad realmente duradera para el país o solo lo hace en convenciones internacionales que tocan temas de medio ambiente para aumentar sus puntos de popularidad?

Lastimosamente si la respuesta a estas preguntas fuera si, el gobierno no hubiera olvidado su responsabilidad de cuidar a la población y aplicar el principio de precaución establecido en la Ley 99 de 1993. El gobierno aprovecha la falta de estudios abalados por la comunidad científica que relacione los impactos negativos del ‘fracking’, como justificación a sus decisiones. Según lo establecido en esta ley en el derecho ambiental internacional en donde por falta de evidencia científica no se puede postergar la adopción de medidas eficaces para impedir la degradación del medio ambiente y donde se le pone la tarea al que quiere realizar la acción de posible impacto, demostrar científicamente que ésta no genera ningún riesgo. Afortunadamente la contraloría realizó una crítica al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y al Ministerio de Minas, por no aplicar este principio[5].

No toda la esperanza está perdida con esta declaración de la contraloría se muestra que la inconformidad frente al manejo de este tema es compartida entre los colombianos. Se evidenció en el debate de control político que se le realizó al gobierno sobre minería ilegal y minería en paramos donde congresistas cuestionaron las posiciones del gobierno frente al ‘fracking’. Se escucharon declaraciones como las del congresista Juan Carlos Losada quien establece que nada le importa más a su generación y a las generaciones debajo de el que cuidar el medioambiente y recalcando una estadística del tiempo que establece que el 80% de los colombianos creen que el medioambiente debe estar en el centro de la política y la agenda legislativa del país en el debate de control político Minería en Páramos e ilegal del 22 de Abril de este año.

La sociedad civil no se ha quedado sentada a esperar a ver cómo se van a dar estos sucesos tampoco. Como acción emblemática se tiene la solicitud de moratoria desarrollada por Dejusticia, el Foro Nacional Ambiental y WWF en donde de manera anticipada a lo planteado por la contraloría, se le pide al gobierno parar estas actividades hasta que se tenga certeza científica de sus afectaciones, acudiendo al principio de precaución. De igual forma, ante las controversiales declaraciones de Juan Carlos Echeverry, Manuel Rodríguez Becerra exministro de ambiente establece que se le olvidó decir que “con el ‘fracking’ sí podemos darnos el lujo de continuar destruyendo el medioambiente”[6], acompañado también de César Rodríguez que no permite olvidar que durante el paso en el Ministerio de Hacienda de Juan Carlos Echeverry fue cuando Colombia se volvió dependiente del sector de hidrocarburos y dejo a un lado la industria y la investigación[7].

Para que Colombia sea consecuente con su política exterior y lo que expresa mundialmente, se vuelve estrictamente necesario que escuche verdaderamente estas peticiones y las incorpore en sus acciones. No es posible seguir siendo un país que juega muy bien sus palabras internacionalmente, vendiendo la importancia que el medio ambiente tiene en nuestro país cuando nuestras políticas y acciones gubernamentales no lo respaldan.

Prácticas offshore

¿Tendrá mejor suerte la sociedad y el medioambiente colombiano con esta práctica que la que al momento se ha tenido con la explotación de yacimientos no convencionales por medio de fracturamiento hidráulico?

Desafortunadamente las experiencias internacionales no se quedan atrás con esta técnica. En el año 2010 se dio la explosión y hundimiento de la plataforma Deepwater Horizon de la British Petroleum. Este año, 5 años después se están volviendo tangibles las repercusiones ambientales que se tuvieron con este derrame. El diario el universal reportó la muerte de delfines y cáncer en los peces directamente ligado a este derrame.

Nuevamente, este mes el ambiente vuelve a ver esta tragedia ante la ruptura de un oleoducto de la empresa Plains All American en las playas de Santa Bárbara en California. Se aproxima que hubo una fuga de 400.000 litros de crudo de los cuales tal vez conozcamos sus efectos en el 2020. Surge la pregunta de si seguiremos acumulando estos desastres que muestran sus consecuencias años después y si tendremos la capacidad de lidiar con ellas.

En Colombia esta es una práctica menos debatida que el ‘fracking’ y establece también una salida para el gobierno, a pesar de necesitar la misma atención. Hasta el momento ha habido actividades extractivas en el océano atlántico y en el océano pacifico. Estas debidamente licenciadas, pero sin requisitos ambientales verdaderos que apliquen exclusivamente a las características particulares de esta práctica.

Inversión al sector de hidrocarburos para mantenerlo

Adicionalmente, se suma a los problemas del sector de hidrocarburos la baja del precio del petróleo. A causa de esto las empresas de hidrocarburos han puesto en pausa varias de sus actividades, llevando a una disminución en los contratos que se hacen con empresas externas. Así, se tiene como consecuencia que las empresas especializadas en el sector de hidrocarburos entren en bancarrota o se vean obligados a disminuir su nómina porque no tienen contratos con los cuales mantenerla.

En la búsqueda de mantener este sector en las condiciones que se tenía anteriormente el gobierno se encuentra explorando la manera de incentivar y dar ayudas al sector para disminuir los impactos de la crisis. Bajo esto la asociación nacional de petroleros le propone al gobierno el realizar las dos prácticas mencionadas anteriormente, también se ha evaluado la posibilidad de bajarle la tasa de las regalías a las empresas extractoras.

La urgencia en implementar estas acciones reafirma cómo el país se encuentra totalmente dependiente del sector de hidrocarburos. No se ve un plan de acción para encontrar una salida alterna que permita mantener su nivel de crecimiento y desarrollo estable. La economía del país se le ha confiado totalmente a un solo sector de la economía, enfrentándola hoy día a uno de sus estado más vulnerable.

Energías renovables

Gracias a todos estos debates surge la oportunidad adecuada para que el gobierno explore nuevos panoramas y oportunidades para el sector energético, es el momento para realizar inversiones y promover las energías renovables en el país. Una acción que ya han realizado varios países y en la que han encontrado una gran oportunidad de generación de empleo, desarrollo e independencia. Hace unos días el ministro de petróleo de Saudi Arabia sorprendió al mundo al establecer que ven en estas energías el futuro y se dan cuenta que no podrán depender del petróleo por siempre[8], siendo el país con mayor producción de petróleo en el mundo.

Hay que reconocer el gran avance que se dio en el país con la ley 1715 de 2014 pero no basta con eso por medio de la cual se presentaron distintas empresas internacionales interesadas en invertir[9], tristemente meses más tarde nos topamos con la noticia de que la implementación de energías renovables podría ser tan solo un sueño con la propuesta de regulación energética[10]. Colombia necesita inversión para que científicos y expertos en el tema abran esta posibilidad en el país bajo sus realidades particulares. El país tiene una mínima variación de la cantidad de sol que recibe al año por su privilegiada ubicación en la línea del ecuador, donde este tiene el mismo ciclo durante todo el año de manera que se puede modelar su movimiento y desarrollar tecnologías que permitan aprovechar esta energía al máximo. Así mismo, gracias a nuestra geografía tenemos grandes valles y sabanas con interesantes comportamientos del viento en donde se podría implementar el uso de turbinas para producción de energía eólica.

Por otro lado, no todos los municipios de Colombia cuentan con energía constante o en lo absoluto, pero si aprovechamos la riqueza hídrica del país esto podría cambiar. Existen microturbinas que de igual forma pueden afectar los ecosistemas ya que aprovechan el caudal de los ríos para producción de energía, debido a su baja potencia se puede utilizar en los municipios aledaños a ellas. Así, se evitarían los altos costos en generar la infraestructura hasta Vichada o Guainía, excusa que se ha utilizado a lo largo del tiempo.

Los anteriores son tan solo unos ejemplos de lo que se puede dar con la riqueza natural de nuestro país. Es importante mencionar que la mayoría de la energía del país es generada a partir de hidroeléctricas pero es importante a analizarlas para que no se vuelvan los argumentos de energía renovable hacia la realización de esta práctica. Para realizar una presa hídrica y lograr tener el embalse que a través de la liberación de las aguas nos permita obtener energía, se generan los impactos ambientales acumulados de minería para extracción de materiales de construcción, construcción de carreteras, construcción de infraestructura, y los conflictos sociales y ecosistémicos asociados a la modificación del entorno.

Como se dijo para las microturbinas estas no son libres de generar afectaciones a los ecosistemas, como no lo son muchas algunas otras energías renovables, no obstante si aumenta la capacidad científica y se incentiva a su producción se podrá llegar al avance de estas tecnologías para tener la menor afectación posible. Lastimosamente esto no se puede decir para los hidrocarburos si se le hace un análisis a su ciclo de vida y las afectaciones que tiene su uso para el ambiente, como los gases de efecto invernadero responsables del cambio climático.

Además es importante saber que las energías renovables ya no son una esperanza para el futuro sino el presente de muchas naciones del mundo. En el 2014 la unión europea instalo alrededor de 12 GW en turbinas eólicas, cuando la capacidad instalada de energía para toda Colombia es de 13,5 GW[11]. Alemania con un área 3 veces más pequeña que Colombia de 357.168 Km2 es el país de la unión europea con la mayor capacidad instalada total de turbinas eólicas con 39,165 GW[12].

Entonces, ¿Por qué no cambiarnos las gafas y dar el paso hacia adelante?

[1] http://www.elpais.com.co/elpais/economia/noticias/colombia-podria-triplicar-sus-reservas-petroleo-y-gas-con-’fracking’-acp

http://www.eltiempo.com/economia/sectores/entrevista-con-el-presidente-de-la-anh-mauricio-de-la-mora-rodriguez/15674899

http://www.eltiempo.com/economia/sectores/entrevista-con-juan-carlos-echeverry-nuevo-presidente-de-ecopetrol/15558455

[2] http://inteligenciapetrolera.com.co/inicio/la-acp-y-sus-advertencias-no-despega-la-exploracion-por-cristina-quiroga-r/

[3] http://www.elespectador.com/noticias/investigacion/peligros-del-’fracking’-o-exploracion-no-convencional-de-articulo-491624

[4] http://www.wradio.com.co/escucha/archivo_de_audio/eeuu-medidas-impuestas-a-’fracking’-no-son-suficientes-para-reducir-dano-ambiental/20150325/oir/2689821.aspx

[5] http://www.portafolio.co/economia/declaraciones-contraloria-’fracking’-5-enero-2015

[6] http://www.portafolio.co/economia/’fracking’-no-debe-realizarse-ahora-colombia

[7] http://www.elespectador.com/opinion/el-exministro-del-’fracking’

[8] http://www.ibtimes.co.uk/here-comes-sun-saudi-arabia-looks-export-solar-energy-fossil-fuel-starts-run-out-1502453

[9] http://www.portafolio.co/economia/energias-renovables-el-nuevo-foco-inversion-colombia

[10] http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/muerte-energias-renovables-colombia-articulo-531804

[11] GW = 1.000.000.000 vatios

[12] http://www.ewea.org/statistics/european/

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